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viernes, 20 de octubre de 2017

ETERNA INVITACIÓN

Soy continuamente invitado a estar con Quién me es más íntimo que quien se cree "yo mismo".
Me desnudo de personalidad para sentir con más plenitud al Uno que somos, en su totalidad.
Y al leer esto me replicas: 
"Muy cierto y bonito, pero me resulta muy difícil sentir a Dios".
Y una vez más te repito y me lo recuerdo: 
"Para mí experimentar a Dios es ser consciente que Él me está sintiendo". 
Es estar convencido que el Amor me ama, valora, me cuida... No hay más que hacer. 
Todo lo demás viene como su lógica consecuencia.

ESE ENTROMETIDO DON NADIE



 ¡Atención! Aceptar como real las mentiras y visiones imperfectas que presenta el yo, resulta  peligroso y generalizado.
Y así, parece cuesta arriba corregir en cada ocasión la creencia que nos asusta o preocupa. 
Por eso es magnífica práctica relativizar y considerar cada imagen discordante. 
Es decir, casi todo lo que vamos experimentando. 
Y a la vez, -lo más frecuente posible-, abrirnos a la perfección que Es, nos rodea y somos. 
Pero para que el yo no se apropie nada y lo limite, nunca dejemos a ese Don Nadie y entrometido, meter mano. 
Porque Dios permanece siempre. La armonía continúa ahora. Y el Amor nunca deja de ser y gobernar.

jueves, 19 de octubre de 2017

PARA OLVIDAR LO QUE NUNCA ES

Es inutil discutir con la Nada.
Imposible disolver lo que no es.
Su imaginaria presencia sólo indica que en apariencia se ha interrumpido la consciencia del Bien,  la única Realidad.
Nunca pretendamos contender con las ilusiones, sin antes empaparnos, hasta  rebosar del sentir a Dios.
Y cuando hayamos llegado a saborear esa plenitud, habremos olvidado a la vez, todo lo que nunca fue ni es real.

miércoles, 18 de octubre de 2017

PARA RECOBRAR LA RAZÓN

Dios nunca se propone sanar o corregir algo. 
Es absurdo contar con Él para eso.
Es como infectarte de locura.
La actitud inteligente es ser consciente de Su percepción del "Todo siempre armonioso".
Para Él, que es la Verdad, sólo es y ocurre el Bien universal, absoluto, eterno e infinito.
Por eso ante cualquier pretensión de realidad no armoniosa, me refugio en nuestro cielo inmenso, como el pajarito evita la mortal hipnosis de la serpiente.
Estemos ahí, quietos y receptivos, hasta recobrar la razón.
Para ver sólo con la única Mente que es.

martes, 17 de octubre de 2017

LA ÚNICA URGENCIA

Me contaste que de niña visitaste la recreación de un poblado de antropófagos. 
Y sufriste mucho miedo.
Creías que el espectáculo era real.
Igual sucede con el día a día del sueño. 
Si no discernimos de continuo lo que parece suceder, la preocupación llevará las riendas de nuestro quehacer y nuestro sentir.
Y a menudo será el miedo el que conduzca en loca huida hacia el refugio de la Nada.
Hay que valorar el cotidiano acontecer desde la perspectiva real de estar siempre en el Bien. 
Que el Sol nunca se ausentó. Aunque las nubes lleven demasiados días ocultándolo.
No nos dejemos hipnotizar por las apariencias. 
Sólo es el Amor manifestándose siempre. 
Todo es infinitamente más bello de lo que se ve. 
Tampoco soy lo imperfecto que me puedo considerar, sentir o desesperar.
Todo es perfecto en lo demás y en mí.
Y nada tengo que hacer solo. ¡Qué descanso!
Me invito a un instante de quietud antes de seguir.
Porque la cuestión más importante es vivir en la realidad.
¡La única urgencia!

miércoles, 4 de octubre de 2017

AGRADECIENDO AL DESPERTAR

Gracias, porque siempre, de modo directo o a través de los “pacientes” me llamas de continuo.
Para que me sumerja en y viva de la divina atmósfera que es el Todo, el Bien infinito.
Cada petición de ayuda, cada desarmonía,  es una invitación a ser consciente de la Verdad, una nueva oportunidad para gozar de la Vida.
No puedo alterarme porque un pedido  interrumpa “mi rutina”. Sino agradecer.
Porque no se trata de sanar nada. No sabría cómo.
Sino de estar consciente de lo que está ocurriendo cada instante.
El estar y ser con y en Dios nunca posibilita el miedo.
Se trata de sentir lo que siente la Mente y amar lo que ama el Amor.

En la paz del confiar plenamente que Dios gobierna todo ahora y siempre sabe gobernar.

DESCUBRIENDO LO DIVINO.

Descubrir lo divino no es algo complicado.
Ni al alcance de sólo unos pocos iniciados.
No se precisa subir al Himalaya.
Ni ejercitarse en una postura determinada.
Ni prepararse con ayunos y rigurosa austeridad.
Ni sumergirse en lecturas de elevada mística.
Es darse cuenta que sólo lo bueno está ocurriendo en realidad.
Y que el autor de lo bondadoso es siempre el único que es Bueno.
Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios. (Marcos 10:18).
Por eso, cuando alguien me cede el puesto ante la caja del supermercado, es Él quien lo ha hecho.
Cuando "caído" me levantan las palabras de alguien, es Él quien las pronuncia.
Cuando alguien me entrega su sonrisa es la señal de cómo el Uno me acoge con eterna apertura.
Cuando mis ojos descansan en lo bello que me ofrece el paisaje es Él quien se me  está presentando como en la zarza a Moisés.
Cuando recibo una limpia caricia, un beso cálido o un abrazo amigo, es Él quien lo inspira y se da en esos gestos.
Y así descubro que los que me recibieron en sus brazos o me regalaron sus palabras son el Uno mismo manifestándose.
Y el universo entero se ilumina entreabriendo su profunda y armoniosa infinitud.
Y al descubrir esto (todo lo que Dios hace) me siento Uno con, y en el Amor.