viernes, 6 de enero de 2017
UN AÑO MÁS JOVEN
Acabamos de estrenar otro año. Y aunque se celebre con fuegos de artificio y música festiva y atronadora, muchos no consiguen ocultar su tristeza porque creen que con el 2017 se le escapa un poco más la juventud y se encaran a nuevas limitaciones ya fechadas. Para exorcizar esos oscuros sentimientos hoy dejo aun lado mis propias consideraciones y me apropio la siguiente declaración: "... si la sabiduría alarga la suma de mis años a ochenta (que ya se me han imputado), entonces seré aún más joven y estaré más cerca del eterno meridiano que lo estoy ahora, ya que el verdadero conocimiento de la vida y su demostración está en despojarse de las limitaciones y revestirse de las posibilidades y de la permanencia de la Vida."1 Estas palabras escritas por Mary Baker Eddy, tuvieron público cumplimiento cuando a sus 88 años fundó el muy prestigioso a nivel internacional The Christian Science Monitor, que desde ese 1908 hasta la presente, ofrece a diario su labor informativa de acuerdo con la misión para la cual fue establecido "no hacer daño a nadie, sino bendecir a toda la humanidad". La plenitud de la Vida ¡nada tiene que ver con los almanaques! Su campo de desarrollo es la eternidad y no lo que llamamos tiempo.
"Yo he venido para que tengáis Vida y la tengáis en abundancia". 2
1 My 177:11-16 2 Juan 10:10
"Yo he venido para que tengáis Vida y la tengáis en abundancia". 2
1 My 177:11-16 2 Juan 10:10
jueves, 5 de enero de 2017
ESCUCHAR A DIOS, SE APRENDE ESCUCHANDO
Ayer, alguien compartió conmigo cómo había sanado horas antes, mediante la oración. "Sólo me quedaron una especie de náuseas repetitivas, que cuando me llegaban , yo por mi parte acudía a escuchar de nuevo a Dios. Y al final comprobé que cada vez que pegaba el oído, Le oía mejor."
Lo último de su confidencia me recordó una actividad recién emprendida.
Al cabo del día escribo tanto que hace poco decidí probar una aplicación informática de "reconocimiento de voz" para dictar a mi ordenador en vez de teclearle directamente.
Los primeros intentos fueron desalentadores. Casi un chiste. Lo que aparecía en la pantalla en nada se acercaba a lo que yo acababa de decir.
Estuve a punto de arrojar la toalla sin más. Pero en los foros de Internet me informé que con práctica y paciencia, repitiendo una y otra vez, Windows iría aprendiendo, y al final entendería todo lo que yo le fuera comunicando.Y así va siendo.
Lo importante no es sanar lo que en realidad siempre es una ilusión.
Lo realmente trascendente es sacar a la luz la verdadera esencia del Todo, que es también la mía.
Y eso sólo se consigue escuchando.
Quizás al principio no entienda. Pero no porque se dicten trabalenguas sin sentido.
Será necesario ese contacto continúo e íntimo en que uno aprende a reconocer la Voz, y momento a momento se va llenando del significado de la Palabra.
Perseverando en la escucha del "Tú eres mi hijo muy amado" descubriremos que todo y nosotros somos Amor.
Lo último de su confidencia me recordó una actividad recién emprendida.
Al cabo del día escribo tanto que hace poco decidí probar una aplicación informática de "reconocimiento de voz" para dictar a mi ordenador en vez de teclearle directamente.
Los primeros intentos fueron desalentadores. Casi un chiste. Lo que aparecía en la pantalla en nada se acercaba a lo que yo acababa de decir.
Estuve a punto de arrojar la toalla sin más. Pero en los foros de Internet me informé que con práctica y paciencia, repitiendo una y otra vez, Windows iría aprendiendo, y al final entendería todo lo que yo le fuera comunicando.Y así va siendo.
Lo importante no es sanar lo que en realidad siempre es una ilusión.
Lo realmente trascendente es sacar a la luz la verdadera esencia del Todo, que es también la mía.
Y eso sólo se consigue escuchando.
Quizás al principio no entienda. Pero no porque se dicten trabalenguas sin sentido.
Será necesario ese contacto continúo e íntimo en que uno aprende a reconocer la Voz, y momento a momento se va llenando del significado de la Palabra.
Perseverando en la escucha del "Tú eres mi hijo muy amado" descubriremos que todo y nosotros somos Amor.
miércoles, 4 de enero de 2017
EL PODER INFINITO
La ley de Dios o
ejecución de Su Voluntad es el único poder que gobierna no sólo el Cielo o
plenitud de lo Real, sino también la Tierra o Cielo entrevisto tras el velo del
tiempo.
Y esa fuerza siempre victoriosa ya nos fue regalada como recuerda
el profeta.
"Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón"
(Jeremías 31:33).
Es decir, esa
"omnipotencia" son los pensamientos correctos.
El Poder infinito es
pensar como Dios, "pensamientos de bien y no de mal" (Jeremías 29:11).
Los cuales no se encuentran más allá de horizontes lejanos, sino -escritos- en
nuestra conciencia.
Ese es el Reino
infalible de Dios que “dentro de vosotros está” (Lucas 17:21).
Ahí, en lo más íntimo lo encontraremos siempre y
no fuera.
Y una vez conscientes
de su eterna e inmutable Presencia, nuestro trabajo sólo consiste en no estorbar con dudas y temores y gozar así de la armoniosa y segura manifestación.
martes, 3 de enero de 2017
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